Proteger la casa

Si los vecinos denuncian el ruido de vuestro piso

Un piso con cuatro personas hace más ruido que uno con dos, y el edificio lo nota. Si la queja llega al presidente o a la policía local, el asunto deja de ser una nota en el ascensor y pasa a tener un procedimiento detrás.

Los decibelios los pone tu ayuntamiento

No hay un límite nacional que puedas citar en el rellano. La Ley del Ruido encarga a los ayuntamientos aprobar ordenanzas sobre estas materias y adaptar las que ya tenían. Los niveles concretos, las franjas de noche y las sanciones salen de la ordenanza de tu municipio, y no son iguales en dos pueblos vecinos.

Por eso lo primero, si os han avisado, es buscar la ordenanza municipal de ruidos en la web del ayuntamiento. Ahí está el horario que os van a aplicar.

La medición la hace el ayuntamiento; la queja, el vecino.

La vía de la comunidad

La Ley de Propiedad Horizontal marca los pasos. El presidente, por iniciativa propia o de cualquier propietario u ocupante, requiere a quien realiza la actividad prohibida su inmediata cesación, avisando de que iniciará acciones judiciales.

Si el infractor persiste, el presidente, con autorización previa de la junta convocada al efecto, puede entablar acción de cesación. La demanda se dirige contra el propietario y, en su caso, contra el ocupante de la vivienda. Es decir, contra vosotros.

Y la sentencia estimatoria puede llegar lejos: además de la cesación definitiva y de la indemnización que proceda, cabe la privación del derecho al uso de la vivienda por tiempo no superior a tres años. Si el infractor no es el propietario, la sentencia puede declarar extinguidos definitivamente todos sus derechos sobre la vivienda y acordar su inmediato lanzamiento.

Lee también: Ruido entre vecinos: qué se puede hacer El requerimiento del presidente, la acción de cesación y hasta tres años sin poder usar el piso. Y por qué los decibelios los fija la ordenanza de tu ayuntamiento.

La vía del casero

Hay una segunda puerta que se abre a la vez. El arrendador puede resolver de pleno derecho el contrato cuando en la vivienda tengan lugar actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas.

Aquí es donde el piso compartido se complica. El contrato es uno solo y lo firmasteis todos. Que el ruido lo haga uno no divide el contrato en cuatro: la resolución afecta a la casa entera y os deja fuera a los cuatro.

Qué hacer cuando llega el primer aviso

  • Contestad por escrito, aunque sea un mensaje corto. Un requerimiento sin respuesta es el mejor argumento de la comunidad en un juicio.
  • Hablad dentro de casa y poned una hora tope en vuestras normas. Cambiar la conducta desactiva el procedimiento; discutir sobre decibelios, no.
  • Avisad al propietario vosotros antes de que le llame el administrador. Que se entere por vosotros cambia bastante la conversación.
  • Guardad fechas: cuándo os avisaron, qué hicisteis y desde cuándo. Si el problema era del piso de al lado, esto es lo único que os salva.

Y al revés: si el ruido lo sufrís vosotros, el mismo mecanismo os sirve. La ley permite que la iniciativa la tome cualquier propietario u ocupante, y ocupante sois.

Esto es información general, no asesoramiento fiscal ni jurídico. Los tipos y las bonificaciones cambian, y hay requisitos que dependen de tu caso. Antes de firmar nada, confírmalo con tu gestor o en la Agencia Tributaria de Castilla-La Mancha.

Me sirve Hay que entrar con una cuenta.

Compartir

Preguntar a una IA sobre esta guía

Todo lo de proteger la casa, junto

Alarmas, cerraduras, cámaras, okupación y seguro: diez guías con lo que hay que saber y lo que dice la ley.

Ver las guías de seguridad o recibe las gangas del catálogo por correo

Comentarios

Para comentar hace falta una cuenta. Entrar o crear una: es gratis y se tarda un minuto.

Fuentes: artículo séptimo de la Ley 49/1960, de 21 de julio, sobre propiedad horizontal; artículo 27 de la Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos; y artículo 6 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido.

Texto revisado el 20/08/2026. Las cifras de anuncios, precios y gangas se calculan con el catálogo de hoy.