Vender y alquilar
La nevera común y la comida de cada uno
La nevera es el sitio donde se acumulan los rencores de un piso compartido. Quién se comió qué, quién compra el aceite y quién lleva tres semanas con un táper que ya tiene vida propia. Se arregla con un sistema, no con notas pegadas.
Los dos sistemas, y el que funciona
Está el bote común, donde todo se compra entre todos, y está el «cada uno lo suyo». El primero se rompe en cuanto uno cena fuera cuatro días a la semana. El segundo acaba con cuatro botes de mostaza abiertos.
El mixto es el que aguanta: común lo que se gasta sin darse cuenta (aceite, sal, especias, papel de cocina, bolsas) y propio lo demás. Una balda por persona en la nevera y un estante en el armario. Lo común se repone con un bote fijo al mes, una lista compartida y turno para ir a comprar.
Coger la comida de otro tiene nombre
No hace falta llegar aquí casi nunca, pero conviene saberlo porque zanja el argumento de «bueno, vivimos juntos». El artículo 234.1 del Código Penal define el hurto como tomar con ánimo de lucro las cosas muebles ajenas sin la voluntad de su dueño. Si lo sustraído no excede de 400 euros, el 234.2 lo castiga con multa de uno a tres meses: es un delito leve, pero es un delito.
Y el artículo 268 exime de responsabilidad criminal, dejando sólo la civil, a los cónyuges no separados, a los ascendientes, descendientes y hermanos, y a los afines en primer grado que vivan juntos. Los compañeros de piso no están en esa lista. Vivir bajo el mismo techo no os convierte en familia a estos efectos.
Nadie va a denunciar por un yogur. Pero sirve para contestar al que dice que en un piso compartido la comida es de todos: no lo es.
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- Qué es común y qué no. Con lista, que es corta.
- Cuánto entra en el bote y qué día. Un importe fijo al mes evita el reparto de tickets, que nadie sostiene más de dos meses.
- Quién compra. Turno rotatorio y un sitio donde apuntar lo que falta.
- La caducidad. Un día fijo a la semana para vaciar la nevera de lo que ya no se come, y que el táper con nombre y fecha sea la norma.
- El congelador. Repartido igual que la nevera, o acaba siendo de quien llegó primero.
- Alergias y dietas. Si alguien tiene celiaquía o alergia grave, eso no es una preferencia: condiciona tabla, esponja y dónde se guarda cada cosa.
Cuando pasa de manía a problema
La basura sin sacar y la comida podrida traen olores y bichos, y eso ya no se queda en casa. El artículo 27.2.e de la Ley de Arrendamientos Urbanos permite al arrendador resolver el contrato cuando en la vivienda tienen lugar actividades molestas, insalubres, nocivas o peligrosas. El contrato es uno solo y os incluye a los cuatro, así que la nevera del compañero descuidado acaba siendo un asunto de todos.
Esto es información general, no asesoramiento fiscal ni jurídico. Los tipos y las bonificaciones cambian, y hay requisitos que dependen de tu caso. Antes de firmar nada, confírmalo con tu gestor o en la Agencia Tributaria de Castilla-La Mancha.
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